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Emplazan en la Avenida del Puerto escultura monumental Contra viento y marea, de Martha Jiménez

En el marco de las actividades de la 13ra. Bienal de La Habana, este lunes se inauguró en la Avenida del Puerto la escultura monumental Contra viento y marea, de la artista camagüeyana Martha Jiménez.

El destacado intelectual refirió que constituye un orgullo tener a su autora y «su obra soñada e imaginada, acabada, y que andar con la casa a cuestas es toda una reflexión filosófica, artística que nos deja como un legado».

Leal destacó que la pieza establece una comparación bella con la Iglesia de Paula, centro musical de excelencia, sobre «la huella de lo que realizaron allí intelectuales y artistas precedentes».

En un entorno defendido por grandes intelectuales por sus grandes valores patrimoniales —entre ellos el Doctor Emilio Roig de Leuchsenring—, viene Martha Jiménez con este artilugio que nos permite, como ella, atravesar el tiempo, agregó Leal. «Ir en este inmenso ciclo, cargando nuestra propia casa que es cargar nuestros sueños, nuestra fe, nuestras aspiraciones; todo cuanto de bueno y noble, luchando contra las dificultades que impone el viento, el andar, el ir hacia adelante que es, en definitiva, el más grande desafío», apuntó.

Rodeada de artistas y amigos como Eduardo Roca Salazar (Choco) y Flora Fong, entre otros, Jiménez dedicó la obra especialmente al Historiador de la Ciudad y la regaló permanentemente a La Habana por su medio milenio de fundada. «Es un obsequio de todos los camagüeyanos para Cuba y para la capital, y permanecerá aquí, simbolizando a la mujer y a la vida en general», señaló.

La creadora agradeció al equipo de Bauta que trabajó intensamente en la conformación de la obra, que representa una carga de amor, de luz, de lucha y, fundamentalmente, el trabajo de la mujer que en muchas ocasiones es opacado, pero que siempre guía, al decir de Jiménez.

«El triciclo lo he utilizado en otras esculturas. En otro país realicé una pieza parecida. Aquí en Cuba nunca la había hecho. De cierta forma, Eusebio Leal me retó para erigirla aquí en este entorno, y le dije que claro, que con empeño todo era posible, y aquí está la pieza de gran formato, de 7,5 metros de altura y hecha en acero, material todo lámina», declaró Martha Jiménez.

Ahora, una nueva escultura, mayor y superior —como la calificara el Doctor Leal Spengler—, de una gran ceramista y artista en general, adorna La Habana cuando falta muy poco para cumplirse el 500 aniversario de su fundación. Una contribución a una ciudad que sigue enamorando a todos, a pesar de sus siglos de existencia.

 

Autor: Ismael Francisco
Fuente: http://www.juventudrebelde.cu